1. Tipo de seguridad requerida
El nivel de protección necesario influye en los costes finales. ¿Necesita proteger un objeto específico o es prioritario vigilar todo el emplazamiento? Para la vigilancia de activos específicos, como un almacén de materiales, una sola cámara estratégica puede ser suficiente.
No obstante, para proyectos de mayor envergadura, diseñamos sistemas de detección perimetral integral que cubren múltiples puntos críticos, lo que garantiza que ninguna zona quede desatendida.
2. Duración de la obra de construcción
El tiempo de construcción puede modificar los costes de seguridad. Kooi Camerabewaking ofrece una tarifa semanal cerrada, por lo que evitará sorpresas de última hora.
Esta estructura de costes es totalmente previsible, incluso si el proyecto se retrasa o si es necesario intervenir en múltiples ocasiones. Las llamadas a las fuerzas policiales son siempre gratuitas.
3. Acceso a las fuentes de alimentación
Nuestras cámaras de seguridad incorporan un sistema de baterías de respaldo que les permite mantenerse operativas incluso en caso de un corte en el suministro eléctrico. No obstante, conviene disponer de una fuente de alimentación estable, para lo cual puede utilizarse el suministro eléctrico del propio emplazamiento.
Si no fuera posible, Kooi dispone de un sistema de vigilancia autosuficiente que se alimenta con energía solar. También puede optar por una solución combinada con una fuente de energía externa. En estos casos, Kooi garantiza el suministro eléctrico en el propio emplazamiento gracias a la Kooi Powerbox, la Solar Power Unit o la Hybrid Powerbox, que generan energía de forma local y autónoma.